Para todas las profesiones hay una manera correcta de hacer las cosas o no funcionan, también en el ballet infantil tiene su técnica. La buena postura todos sabemos distinguirla instintivamente. Las demás posturas igual no son tan convenientes, rodillas hundidas, caderas en lordosis, o incipientes chepas pero no necesariamente hay que desterrarlas, pueden verse cómo lo que son, canales de expresión. Lo vemos en danzas como el hip hop que muestran su disconformidad con una mayoría de movimientos de pecho hundido combiandolas con pecho abierto y desafiante. 

Cuando estamos tristes, adoptamos una postura, cuando estamos avergonzados tomamos otras y estas emociones tienen derecho a existir. Sabemos que la postura ideal es eso, un ideal al que tender, pero algo imposible de mantener 100% si eres un ser humano.

Por eso en las clases de ballet infantil además de trabajar la buena postura, ayudamos a los peques a seguir en contacto con sus emociones y su creatividad a través de los ejercicios de improvisación.

Improvisación: La lluvia

Estamos en casa en un día nublado y parece que va a llover. Nos calzamos las katiuskas y cogemos el paraguas para salir a jugar bajo la lluvia en nuestro jardín.

En el porche sacamos la mano y notamos las gotitas que caen. Abrimos el paraguas y nos disponemos a disfrutar.

De puntillas caminamos para no mojarnos, también damos zancadas para que saltar los charcos, pero como somos traviesas, al final, nos ponemos a chapotear sobre ellos.Ahora ya estamos mojadas pero no importa.

¡Vaya viene una tormenta!

Se ven los rayos y se oyen fuertes truenos, ahora estamos asustadas y saltamos muy grande y rápido para ponernos a refugio y tenemos un poco de miedo por eso estamos encogidas, aunque pasado un tiempo nos damos cuenta que podemos jugar a ser tan fuertes como los rayos y los truenos y lo más divertido, dejarnos llevar por el vendabal que hace que nuestros paraguas sean como globos que nos llevan de lado a lado.

Poco a poco vuelve la calma y volvemos a saltar en los charcos o caminar de puntillas, abrimos el paraguas otra vez, el viento ha parado.

 ¡Uf! que cansadas estamos, empezamos a pensar en volver dentro de casa. 

En el estudio Lorna Gil no sólo cuidamos de que nuestros alumnos crezcan en todas las áreas, con ejercicios que  les conectan con la creatividad, también tenemos una  base anatómica  del Método Lorna Gil ,  que evita que quien practica ballet se convierta en un bonsai,  y consiga la buena postura porque la que tanto trabaja.

¿Sabes  porque tienes que celebrar que tu peque cambie tanto de extra- escolares? Leelo aquí y evita los errores que muchos padres cometen.

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